La respuesta es SI. Existen datos experimentales que constatan que la actividad sexual y el orgasmo puede reducir el estrés. Un estudio realizado sobre 2.632 mujeres estadounidenses determino que el 39% de las que se masturban decían hacerlo para relajarse. Cuando una persona tiene un orgasmo, las células nerviosas del hipotálamo liberan oxitocina al flujo sanguíneo.

Los niveles bajos de oxitocina en sangre están relacionados con una incidencia relativamente alta de problemas de tensión nerviosa y ansiedad, mientras que los niveles altos de oxitocina están relacionados con una respuesta reducida al estrés.

Además del papel fisiológico que desempeña el orgasmo en la reducción del estrés, el placer orgásmico entre dos personas que mantienen una relación amorosa puede ser beneficioso para la salud mental de ambos mie miembros de la pareja y también para propia relación.

Sin embargo, no debemos olvidar que si la finalidad del orgasmo es la obtención de una relajación posterior, éste puede suponer entonces una presión y una fuente suplementaria de estrés para la pareja, en lugar de un modo de reducirlo.

En casos muy poco frecuentes, algunas personas han sido obligadas a tener orgasmos por parte de un abusador sexual. Después de un episodio de abusos sexuales o un asalto sexual, es posible que las sensaciones orgásmicas intensifiquen el estrés de la persona que los ha sufrido, en lugar de proporcionarles alivio.

La gente que experimenta un aumento del estrés cuando tiene un orgasmo debería consultarlo con un psicólogo sexual.

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